Neuschwanstein

Neuschwanstein

Hola esBentaygas!

El mes pasado fui a visitar el castillo de Neuschwanstein con mi compi Esteban y nuestras familias, que habían venido de visita. En este castillo fue en el que se inspiró Walt Disney para construir el castillo de “La bella durmiente”. Es también conocido como el “castillo del rey loco”, y se encuentra en el pueblo de Hohenschwangau, en Baviera.

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Castillo de Neuschwanstein visto desde Marienbrücke (Puente de María)

Con “rey loco” se refieren a Luis II de Baviera, y lo llamaban así debido a que desde su infancia admiraba los cuentos de hadas, y mandó a construir sus castillos para vivir en el mundo de fantasía que siempre había deseado. Sucedió a su padre Maximiliano II de Baviera a la edad de 18 años. Como rey, debía residir un número mínimo de meses en Múnich, la capital, pero el resto del año lo pasaba en el castillo de Neuschwanstein, uno de los tres que mandó a construir, y allí convocaba a sus ministros para firmar las leyes que éstos le proponían.

El castillo es precioso, esta entre dos montañas y tiene vistas a los Alpes, al lago “Alp”, al lago “Schwan” y al castillo que lleva el nombre del pueblo, Hohenschwangau, que fue la residencia de la infancia de Luis II y fue construido por su padre, Maximiliano II.

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Castillo de Hohenschwangau, Alpsee a la izquierda y Schwansee a la derecha, con los Alpes al fondo. Vista desde el castillo de Neuschwanstein.

En el castillo se organizan visitas guiadas varios idiomas, de una hora y media de duración (si no recuerdo mal), aunque para escucharla en castellano debemos comprar una audioguía. A mí personalmente no me atrae el entrar a los castillos/palacios para ver las habitaciones donde dormían los reyes, donde se tomaban el café los reyes, etc., y que encima no se pueda hacer fotos en ciertos lugares. Por eso preferí quedarme con Esteban dando un paseo por sus alrededores, haciendo fotos y buscando un sitio para comer  🙂

Información interesante para visitar el castillo de Neuschwanstein desde Múnich:

  • El trayecto en tren es válido con el Bayern Ticket, el maravilloso Bayern ticket del que algún día hablaré,  y desde la estación central de Múnich tarda unas 2h y 20min por trayecto. Al llegar, desde la estación de tren se puede coger una guagua que te lleva hasta el castillo y tarda 10min.
  • La visita al castillo cuesta 12€ con la audioguía en castellano incluída, y dura 1h y 30min.
  • En la temporada de verano hay un camino abierto al público que llega hasta el Marienbrücke, y se pueden hacer fotos como la primera de este post.

Schönen Tag!

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Bautismo en el esquí

Bautismo en el esquí

Hola esBentaygas!

Hoy les escribo una historia que tenía que habérselas contado justo antes de navidad, que fue cuando ocurrió, pero… se las cuento ahora 😀

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Este invierno no ha sido muy intenso en Múnich, comparado con como venía siendo habitual. Por eso no hemos visto mucha nieve por aquí. Sin embargo, el invierno en los Alpes sí que no suelle fallar, y por eso he podido ir ya dos veces a esquiar, las dos únicas veces en mi vida. Las dos veces hemos ido a la estación de Garmish-Partenkirchen en el sur de Baviera, en la cual se encuentra el Zugspitze (2962m), el pico más alto de Alemania (aunque en Canarias los hay más altos :D)

Dicha estación fue sede de los JJOO de invierno de Alemania en 1936, y también iba a serlo de los JJOO de invierno de 1940, que al final no llegaron a celebrarse debido a la II Guerra Mundial; y también sería la sede de dichos juegos si Múnich hubiera ganado la candidatura a los juegos de 2018, que finalmente se celebrarán en Pyeongchang, Corea del Sur.

Para mi bautismo en el esquí no pude elegir a un mejor profesor que a Carlos, compañero del programa TGA y todo un profesional de este mundillo 😀 La primera experiencia fue buena, de los que fuimos, éramos dos los compañeros que no habíamos esquiado nunca (Alejandro Rus y yo) y empezamos a aprender en la zona de niños. Lo primero fue aprender a frenar, muy importante cuando te vas a tirar por una montaña, y después, para que la salud de ningún niño se viera afectada, Carlos decidió que teníamos que irnos a otra parte de la estación, donde aprendimos a hacer unos giros básicos. A todo esto, el día estaba espléndido, con sol y sin nubes, desde la montaña se podía ver perfectamente todo el pueblo de Garmish-Partenkirchen… solo faltaba cambiar la nieve por la arena para sentirme como en casa 😀

Después de la parada para almorzar, teníamos poco tiempo para seguir esquiando, ya que las estaciones suelen cerrar a las 16:30h. Al final, incluso me atreví a esquiar por pistas azules, eso sí, tardando 10 minutos más que los demás en llegar abajo y viendo como niños de 4 o 5 años me esquivaban y adelantaban a toda velocidad. Pero en general, la experiencia fue muy buena, me fui de allí sabiendo que quería repetir. 🙂

Por aquí unas fotos. (Como podrán comprobar, no estaba muy preparado esta primera vez, iba sin casco, con gafas de sol convencionales, guantes de tela… un desastre! 🙂 )

El fin de semana pasado fuimos a esquiar otra vez (ya los compañeros habían ido dos veces más, pero yo no había podido ir), y a pesar de que no hacía tan buen tiempo como la vez anterior, la experiencia fue aún mejor. Pude aprender un poco más de Carlos y ya di el salto a las pistas rojas. Había mucha niebla ese día, sólo podíamos ver lo que teníamos como a 10m a nuestro alrededor, hubieron veces en las que no sabía en realidad si iba por el camino adecuado, simplemente seguía esquiando mientras no viera árboles, y ya llegaría alguna vez a algún lado… La parte buena de esto es que a no poder ver la pista ni la inclinación real de la montaña, me atrevía a bajar por pendientes que si hubiera podido ver de antemano, no hubiera bajado. La parte mala y un poco peligrosa es que no se podía ver a la gente con demasiada antelación para poderlos esquivar. Al final, todo acabó muy bien, y como casi siempre en Alemania, todo lo que acaba bien acaba con una buena cerveza al terminar el día, antes de subirnos al tren de regreso a Múnich. Por aquí les dejo unas fotos de esta última vez (cuando descargue las de la cámara, las añado).

En estas dos salidas a esquiar he aprendido muchas palabras nuevas, que no se suelen oir en zonas de playas, o que se oyen en otro contexto, como pueden ser “forfait”, “balizas”, “bañeras”, “cañones de nieve”, “cuña”, “fijaciones”, “remontes”, “telesquis”, “telesillas”, “telecabinas”… vamos, que parece que aquí no vine a aprender alemán…

Por último, algo de información útil para ir desde Munich a esquiar a la estación de Garmish-Partenkirchen:

  • Precio del tren i/v + forfait: 44€ desde la estación central (ticket combinado). El tren tarda 1,5h. aproximadamente y es conveniente coger el de las 7 que llega justo cuando abre la estación, para poder aprovechar el día, ya que cierran a las 16:30h.
  • Alquiler de esquies+botas+bastones: 26€ (un poco caro pero se compensa con lo barato que sale el tren+forfait)
  • Comida: En la estación hay varios restaurantes, aunque también se puede llevar la comida de casa.
  • No hace falta llevar dinero en metálico, ya que toda la estación está preparada para que la gente vaya a gastar dinero, y se puede pagar todo con tarjeta.
  • Algo interesante de decir también es que la batería de los móviles con temperaturas muy frías se suele agotar antes, así que si están todo el día “enganchados” como yo, es conveniente llevar el cargador y cargarlo en el tren 🙂

Schönes Wochenende!